Nota

Huerta terapéutica: incidencia de un dispositivo de formación productiva

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El estudio se realizó en las unidades productivas PRODA (Programa de Desarrollo Agro Alimentario), que se encuentran en articulación con hospitales o salas de salud de Neuquén capital y alrededores.

El trabajo se propone producir un conocimiento específico y significativo en términos del impacto que genera un dispositivo como la huerta terapéutica del Hospital Heller, a la vez que dar cuenta de las modalidades y estrategias de implementación que se producen a partir de la confluencia de dos equipos interdisciplinarios pertenecientes a dos organismos del Estado Neuquino: el PRODA (Ministerio de Desarrollo Territorial) y el equipo de Salud Mental del hospital Heller (Ministerio de Salud).

La etiología de los síntomas de sufrimiento mental es numerosa y muy variada, y compromete la calidad de vida de quien lo padece en múltiples niveles en lo biológico, afectivo, vincular, social y productivo. La rehabilitación psiquiátrica puede definirse como la recuperación máxima posible del funcionamiento del rol social y operativo a través de mecanismos de aprendizaje y apoyo del entorno.

Debido a la complejidad de la situación de quienes padecen trastornos mentales graves, es indispensable su abordaje interdisciplinario e interinstitucional, buscando oportunidades de intervención a nivel individual, familiar y comunitario, en pos de su reinserción social y productiva. De allí, la importancia de diseñar y aplicar acciones conjuntas, para fortalecer los aspectos saludables, disminuir las actividades de riesgo asociadas a la patología mental grave y el desarrollo de acciones preventivas para la población.

Habiendo abordado este trabajo desde las perspectivas institucionales, se genera un circuito de inclusión social a través del ejercicio de prácticas productivas, aportando en este proceso a la constitución de lazos sociales, espacios de pertenencias, nuevos saberes, insumos materiales y el fortalecimiento de lazos existentes que se agrupan en torno a esta actividad.

Desde el lado de los participantes la huerta habilitó la posibilidad de ampliar su red de pertenencia y referencia, así como favoreció la construcción de herramientas para vincularse con otros. Se convirtió en un lugar donde vivir vínculos sanos, saludables, al amparo de las instituciones. Algo de lo protegido que porta su nombre parece permitir la producción de lazo social.