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Vendimia 2014: Una fiesta con marca sanmartiniana

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Desde 1936, año en que se celebró la primera edición, la provincia festeja la fiesta más importante de su calendario y por la que trabaja todo el año. Te mostramos los entretelones de esta edición y las historias que nadie te contó.

Mendoza respira el aroma del vino. Desde hace casi 8 décadas que la Fiesta de la Vendimia es una celebración cultural, donde la elección de la reina nacional, los shows artísticos y la presencia de personajes públicos – autoridades políticas y celebridades del espectáculo – conforman la cara visible de tamaño evento. En esta publicación te contamos los rasgos distintivos de la edición 2014 y aquellos relatos que dan brillo a una de las fiestas más coloridas del país.

Cabe resaltar que, aunque los orígenes de la fiesta datan de 1936, un trabajo realizo por la Universidad Nacional de Cuyo (UNCU) marca el año 1880 como el verdadero inicio del evento. En dicha obra se cita al antiguo diario mendocino “La Libertad”, que en 1920 publicó el siguiente titular: “Cómo festejaba el pueblo de Mendoza la vendimia en el año 1880”. Las últimas ediciones distan mucho de aquellos primeros festejos donde las pulperías eran grandes protagonistas.

A principios de marzo de este año, las enormes colas que se formaban en el Hipódromo de Mendoza y las distintas sucursales de los casinos departamentales auguraban un evento con record de público asistente. El Ministerio de Cultura provincial no decepcionó al informar que todas las localidades estaban vendidas, incluidas las de las noches de repetición. Las expectativas fueron cumplidas y el teatro Frank Romero Day, escenario del Acto Central, lució colmado con más de 30.000 espectadores.

Así fue que el sábado 8 de marzo, la noche se iluminó con fuegos artificiales y el gran juego de luces que mostraba la puesta en escena. Miles de candidatas se disputaron el cetro mayor; finalmente, fue el departamento de Guaymallén quien se alzó con la corona de la mano de Andrea Sofía Haudet, de tan solo 19 años. Con 63 votos se transformó en la Reina de la Vendimia entregándole a su distrito el décimo reinado nacional. María Agustina Cano, representante de Tupagnato, fue electa Virreina en un desempate con la soberana de San Rafael.

Hasta aquí todo marchó en base a lo planificado y siguiendo el denominador común de los años anteriores: la elección de la Reina, el escenario a todo trapo y la presencia de autoridades gubernamentales acompañados de celebrities como Alejandro Fantino y Pamela David. Pero hubo otros puntos fuertes que marcaron la 78° edición.

El General San Martín fue uno de los protagonistas de la festividad. 200 años se cumplieron de la llegada del prócer argentino a Mendoza, cuando asumió el cargo de gobernador intendente de Cuyo. Por este motivo, el Acto Central tuvo el nombre de Sinfonía Iluminada de Gloria, que también reconoció el centenario del Cerro de la Gloria. Con la dirección de Alejandro Grigor y la música como hilo conductor, todos los cuadros tuvieron un espíritu patriótico y sanmartiniano pero sin dejar de lado lo estrictamente vendimial.

Por otro lado, el Día de la Mujer también fue celebrado con un pequeño pero emotivo homenaje a Mercedes Sosa con la canción “Gracias a la vida”, mientras se repartían rosas a las mujeres presentes. Siguiendo con el resto de las historias, las “autofotos” conocidas como selfies también tuvieron lugar en las gradas del teatro; todos los celulares iluminaban la escena mientras la banda liderada por Cucho Parisi hizo furor. Los parlantes anunciaron la sorpresiva presencia de Los Auténticos Decadentes que hicieron delirar a grandes y chicos con sus hits: “Vení Raquel”, “La Guitarra” o “Pendeviejo”.
La fiesta es, sin dudas, una oportunidad para acaparar el turismo internacional. Relatos para todos los gustos, miles de turistas de todo el mundo hicieron fuerza por su candidata preferida en el camino a la coronación: Chile y Brasil fueron los que más convocatoria tuvieron. Desde New Jersey hasta Barcelona, miles de ciudades cosmopolitas trajeron a sus residentes (algunos mendocinos que viven allá) para disfrutar de la fiesta.

Bombos y redoblantes ocuparon gran parte de la grilla, como la murga Toco y Me voy, oriunda de Luján (Mendoza). Integrada por 19 jóvenes, los músicos concurrieron al lugar luego de haber participado de una protesta antiminera. El párrafo aparte se lo lleva Lucas Bazán, miembro de la Liga Mendocina de Improvisación que participó en un cuadro especial dedicado a los pueblos originarios en el que interpretó el delirante y divertido papel de una chaman huarpe.

En el marco conmemorativo por la llegada de El Gran Libertador, La Fiesta de la Vendimia tuvo el cierre perfecto. Con la presencia de Granaderos, el pericón, la bandera y el sol, y el escenario teñido completamente de azul, la música dejó de sonar y una voz en off anunció: “Mendocinos todos de pie, sí de pie. Hay 200 años de historia latente. Hoy lo recordamos y enciende nuestros corazones”.