La consolidación de procesos productivos que fortalecen las dinámicas de desarrollo de las economías regionales y el agregado de valor, permite la creación de trabajo estable y de calidad, la preservación del ambiente y de los recursos naturales, y la reconstrucción de la soberanía alimentaria y del tejido social rural en el territorio nacional.

Tomando como ideal el camino hacia la generación de divisas, el motor Pyme argentino demanda acciones para lograr sostenerse en el mercado local. En este sentido, es fundamental impulsar inversiones para generar productos que compitan en igualdad con la industria extranjera. Para tal fin, promovemos la transformación de la producción industrial mediante la automatización, la robotización y el desarrollo biotecnológico, impulsando también programas de certificación -calidad, forestal, producción orgánica, entre otros- y cadena de custodia, y orientando la generación de nuevos oficios a través de programas de formación local.